Crear algo en la vida es una de las
capacidades que más satisfacción y bienestar le brindan al ser humano.
Cualquiera sea el área en la que
estemos usando nuestra creatividad los beneficios que aporta son innumerables a
nivel físico, mental, emocional y espiritual.
Es por eso que pintar es algo que
ocupa mi vida desde hace varios años y me ha ayudado de distinta manera en
ella.
Arte –bello o no- es todo aquello que le
permite al hombre expresar sus emociones, transmitirlas y compartirlas. De
acuerdo a la definición del Diccionario de la Real Academia
Española, “arte es la virtud, disponibilidad y habilidad para hacer algo”. Para
quien observa una obra de arte, la utilidad estará dada si le permite también
expresar sus emociones, sentirlas, hacerlas conscientes, pero más aún le
faculte un crecimiento espiritual porque habrá aportado algo más a su vida a
través, precisamente, del espíritu.
Entonces
no es importante si una obra de arte podemos catalogarla como poseedora
de belleza; incluso trasciende los sentimientos del autor en los momentos en que la producía o todo
aquello que haya querido comunicar, si bien hay posturas relacionadas a
definiciones de arte que señalan que una obra se considera arte cuando puede
haber una comunicación entre quien la produjo y quien la observa. Más allá de
esta subjetividad, lo que importa en el arte es aquello que “le provoca a
usted” participar como observador.
A mí me provoca compartir mi
creatividad, comunicar a través de ella sería un plus en esta actividad que
elegí y ayudar a alguien en la vida a través de este arte un premio extra.
No soy ni seré Van Gogh, Monet,
Renoir, Rajadell, pero lo que sí comparto con estos genios es mi amor por el
arte, la pintura, el crear y la
felicidad que me aporta.
Bienvenido a mi blog, gracias por mirar
mis pinturas.